
La clásica, estamos hace 20 minutos concentrado escribiendo y de repente suena una notificación de Facebook y no podemos aguantar las ganas de ver que es. Y ya que estamos también le pegamos una ojeada al muro donde encontramos un video gracioso, lo pasamos al grupo de Whatsapp y cuando nos damos cuenta ya ni nos acordamos de que estábamos escribiendo.





